jueves, 28 de noviembre de 2013

Digamos NO al maltrato infantil

http://www.youtube.com/watch?v=wj1OkWHbm7I

Prevenciones del maltrato infantil con la ayuda de un pediatra


Los pediatras, al ser los profesionales de salud que están en mayor contacto con los niños, son los llamados a realizar la prevención del maltrato infantil, además de establecer diagnósticos y junto con un equipo multidisciplinario colaborar en su tratamiento.
La prevención del maltrato infantil se establece en tres niveles:
Prevención Primaria: dirigida a la población general con el objetivo de evitar la presencia de factores estresores o de riesgo y potenciar los factores protectores del maltrato infantil.
Prevención Secundaria: dirigida a la población de riesgo con el objetivo de realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento inmediato. Atenuar los factores de riesgo presentes y potenciar los factores protectores.

Prevención Terciaria: consiste en la rehabilitación del maltrato infantil, tanto para los menores víctimas como para los maltratadores. Para ello se debe disponer de un equipo interdisciplinario (pediatras, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, orientadores familiares, terapeutas, jueces de menores, cuerpos policiales, etc.).

Los niños que han sido abusados pueden exhibir:


una pobre auto-imagen pobre
re actuación del acto sexual
incapacidad para confiar o amar a otros
conducta agresiva, problemas de disciplina y aveces,comportamiento ilegal ,coraje y rabia
comportamiento auto-destructivo o auto-abusivo, pensamientos suicidas
pasividad, comportamiento retraído o apegamiento
miedo de establecer relaciones nuevas o de comenzar actividades nuevas
ansiedad y miedos
problemas en la escuela o fracaso escolar
sentimientos de tristeza u otros síntomas de depresión
visiones de experiencias ya vividas y pesadillas
abuso de drogas o de alcohol

problemas al dormir


Factores de riesgo

Se han identificado varios factores de riesgo de maltrato infantil. Aunque no están presentes en todos los contextos sociales y culturales, dan una visión general que permite comprender las causas del maltrato infantil.
 Factores del niño
No hay que olvidar que los niños son las víctimas y que nunca se les podrá culpar del maltrato. No obstante, hay una serie de características del niño que pueden aumentar la probabilidad de que sea maltratado:
la edad inferior a 4 años y la adolescencia;
el hecho de no ser deseados o de no cumplir las expectativas de los padres;

el hecho de tener necesidades especiales, llorar mucho o tener rasgos físicos anormales.


Consecuencias del maltrato


El maltrato infantil es una causa de sufrimiento para los niños y las familias, y puede tener consecuencias a largo plazo. El maltrato causa estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario. En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como:
actos de violencia (como víctimas o perpetradores);
depresión;
consumo de tabaco;
obesidad;
comportamientos sexuales de alto riesgo;
embarazos no deseados;
consumo indebido de alcohol y drogas.





¿Cuáles son las causas del maltrato?


  •     Personalidad  psiquiátrico/psicológico postulaba una relación entre el abuso/abandono infantil y la presencia de enfermedades mentales o de algún síndrome o desorden psicológico específico.
  •   Económicas. Esto es a partir de la crisis que prevalece en nuestra entidad federativa y el desempleo que trae consigo que los padres que se encuentran en esta situación desquiten sus frustraciones con los hijos y los maltraten ya sea física o psicológicamente, el maltrato infantil se presenta en mayor medida en los estratos de menores ingresos.

  • Culturales. En este rubro se incluye a las familias donde los responsables de ejercer la custodia o tutela de los menores no cuenta con orientación y educación acerca de la responsabilidad y la importancia de la paternidad y consideran que los hijos son objetos de su propiedad. A estos tutores les falta criterio para educar a sus hijos.
  • Sociales. Cuando entre los padres se produce una inadecuada comunicación entre ellos y sus hijos, se da pie a la desintegración familiar (modelo psiquiátrico/psicológico). En la mayoría de los casos, esta causa va paralela al nivel socioeconómico de los padres y el ambiente que rodea a la familia.

  

Datos y cifras de los niños maltratados

Aproximadamente un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que un 25 a 50% de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos.
Entre las consecuencias del maltrato infantil se encuentran problemas de salud física y mental para toda la vida, y efectos sociales y laborales negativos que pueden retrasar el desarrollo económico y social de los países.
Es posible prevenir el maltrato infantil antes de que se produzca, y para ello es necesario un enfoque multisectorial.
Los programas preventivos eficaces prestan apoyo a los padres y les aportan conocimientos y técnicas positivas para criar a sus hijos.
La atención continua a los niños y a las familias puede reducir el riesgo de repetición del maltrato y minimizar sus consecuencias.



¿Que síntomas produce en el niño?


Los síntomas abarcan:
Ojos morados.
Fracturas óseas inexplicables o inusuales.
Marcas de contusiones o hematomas con forma de manos, dedos u objetos (como un cinturón).
Hematomas o contusiones en áreas donde las actividades normales de la infancia no ocasionarían este tipo de lesiones.
Fontanelas prominentes (puntos blandos) o suturas separadas en el cráneo de un bebé.
Quemaduras (escaldaduras) que usualmente se ven en las manos, los brazos o las nalgas del niño.
Marcas de estrangulación alrededor del cuello.
Quemaduras hechas con cigarrillo en áreas expuestas o los genitales.
Marcas circulares alrededor de las muñecas o tobillos (signos de torsión o ataduras).
Marcas de mordeduras humanas.
Marcas de látigos.

Pérdida inexplicable del conocimiento en un niño.

Existen 5 tipos de maltratos


Maltrato infantil:  
Son las acciones u omisiones con la intención de hacer un daño inmediato al niño o niña. El agresor concibe el daño como el fin principal de su agresión. 

Maltrato físico:  
Toda agresión que puede no tener como resultado una lesión física, producto de un castigo único o repetido, con magnitudes y características variables.

Leve: tirar el pelo o las orejas, empujar o zamarrear, cachetadas o palmadas, patear, morder. 
Grave: quemar con algo, golpear con objetos, golpizas, amenazar o agredir con cuchillos o armas.

Maltrato emocional o psicológico:  

El hostigamiento verbal habitual por medio de insultos, críticas, descréditos, ridiculizaciones, así como la indiferencia y el rechazo explícito o implícito hacia el niño, niña o adolescentes 

Abandono y negligencia: 

Se refiere a la falta de protección y cuidado mínimo por parte de quienes tienen el deber de hacerlo y las condiciones para ello. Existe negligencia cuando los responsables de cubrir las necesidades básicas de los niños no lo hacen.


Violencia sexual:  


Conductas sexuales, coercitivas o no, impuestas a una persona menor de edad, por una persona mayor, que puede ser físicamente superior, con más experiencia, que utiliza incorrectamente su poder o autoridad. En la violencia sexual se hace referencia a: 

Abuso sexual: Puede llevarse a cabo sin necesidad de temer contacto físico con la víctima o bien teniendo ese tipo de contacto. El abusador busca tener gratificación sexual. 

Explotación sexual comercial de niños y niñas: supone la utilización de las personas menores de 18 años para relaciones sexuales remuneradas, pornografía infantil y adolescente, utilización de niñas y niños en espectáculos sexuales donde exista además el intercambio económico o pago de otra índole para el menor o para un tercero intermediario.


¿Qué es el maltrato infantil?

Se denomina maltrato infantil o abuso infantil a cualquier acción (física, sexual o emocional) u omisión no accidental en el trato hacia un menor, por parte de sus padres o cuidadores, que le ocasiona daño físico o psicológico y que amenaza su desarrollo tanto físico como psicológico.